Masaje sensitivo con hipnosis

USD 100,00
Dia:
Hora:

Masaje sensitivo con hipnosis · Sesión de 60 minutos.

Una experiencia de tacto, atención y sugestión para explorar el cuerpo más allá de la genitalidad y permanecer profundamente presente en cada sensación.

Hay una diferencia enorme entre que te toquen y estar verdaderamente presente en lo que estás sintiendo.

El masaje sensitivo con hipnosis nace precisamente de esa diferencia.

La experiencia comienza antes del masaje, con una leve inducción hipnótica destinada a favorecer un estado de relajación profunda y reducir progresivamente el ruido mental. La intención es apartar durante un tiempo la necesidad de analizar, anticipar o comprobar constantemente lo que está ocurriendo para que puedas dirigir mucha más atención hacia el cuerpo.

A partir de ahí comienza el trabajo sensorial.

Inspirado en algunos de los principios del masaje tántrico, el recorrido no sitúa la genitalidad en el centro de la experiencia. La piel entera vuelve a adquirir importancia: espalda, cuello, piernas, brazos, abdomen, manos, respiración, temperatura, presión, ritmo y pequeños cambios en el contacto.

El cuerpo deja de dividirse entre zonas que “deberían” provocar algo y zonas que simplemente están ahí.

Durante todo el proceso mi voz continúa acompañándote.

Las sugestiones hipnóticas dirigen tu atención hacia aquello que estás sintiendo en cada momento: dónde empieza una sensación, cómo cambia, cómo se extiende, qué ocurre cuando respiras dentro de ella o qué aparece cuando dejas de esperar lo siguiente.

Eso es precisamente lo que diferencia esta experiencia de un masaje convencional.

El masaje trabaja desde fuera. La hipnosis trabaja con tu atención desde dentro.

No se pretende obligar al cuerpo a reaccionar de una determinada manera. No hay una respuesta correcta, una intensidad que alcanzar ni un resultado que demostrar. Puede aparecer relajación, placer, excitación, calma, sensibilidad o simplemente una percepción mucho más intensa de zonas del cuerpo a las que normalmente apenas prestas atención.

Para algunas personas supone descubrir otra manera de recibir contacto. Para otras, salir durante un tiempo de la presión por responder, rendir o llegar al orgasmo. Para otras simplemente significa experimentar su cuerpo con una profundidad y una atención que pocas veces se permiten.

Y no necesitas tener ningún problema sexual para vivirla.

Puedes elegir esta experiencia simplemente porque deseas explorar tu sensualidad, reconectar con tu cuerpo, aprender a recibir, ampliar tu percepción corporal o descubrir qué sucede cuando el tacto y la atención trabajan en la misma dirección.

No buscamos que tu cuerpo llegue cuanto antes a algún lugar. Le damos espacio para descubrir todo lo que puede sentir durante el camino.

La hipnosis no busca desconectarte, sino ayudarte a estar más presente en tu cuerpo. La inducción es suave y durante toda la experiencia permaneces consciente, puedes comunicarte y mantienes plenamente tu capacidad de decisión.

Masaje sensitivo con hipnosis · Sesión de 60 minutos.

Una experiencia de tacto, atención y sugestión para explorar el cuerpo más allá de la genitalidad y permanecer profundamente presente en cada sensación.

Hay una diferencia enorme entre que te toquen y estar verdaderamente presente en lo que estás sintiendo.

El masaje sensitivo con hipnosis nace precisamente de esa diferencia.

La experiencia comienza antes del masaje, con una leve inducción hipnótica destinada a favorecer un estado de relajación profunda y reducir progresivamente el ruido mental. La intención es apartar durante un tiempo la necesidad de analizar, anticipar o comprobar constantemente lo que está ocurriendo para que puedas dirigir mucha más atención hacia el cuerpo.

A partir de ahí comienza el trabajo sensorial.

Inspirado en algunos de los principios del masaje tántrico, el recorrido no sitúa la genitalidad en el centro de la experiencia. La piel entera vuelve a adquirir importancia: espalda, cuello, piernas, brazos, abdomen, manos, respiración, temperatura, presión, ritmo y pequeños cambios en el contacto.

El cuerpo deja de dividirse entre zonas que “deberían” provocar algo y zonas que simplemente están ahí.

Durante todo el proceso mi voz continúa acompañándote.

Las sugestiones hipnóticas dirigen tu atención hacia aquello que estás sintiendo en cada momento: dónde empieza una sensación, cómo cambia, cómo se extiende, qué ocurre cuando respiras dentro de ella o qué aparece cuando dejas de esperar lo siguiente.

Eso es precisamente lo que diferencia esta experiencia de un masaje convencional.

El masaje trabaja desde fuera. La hipnosis trabaja con tu atención desde dentro.

No se pretende obligar al cuerpo a reaccionar de una determinada manera. No hay una respuesta correcta, una intensidad que alcanzar ni un resultado que demostrar. Puede aparecer relajación, placer, excitación, calma, sensibilidad o simplemente una percepción mucho más intensa de zonas del cuerpo a las que normalmente apenas prestas atención.

Para algunas personas supone descubrir otra manera de recibir contacto. Para otras, salir durante un tiempo de la presión por responder, rendir o llegar al orgasmo. Para otras simplemente significa experimentar su cuerpo con una profundidad y una atención que pocas veces se permiten.

Y no necesitas tener ningún problema sexual para vivirla.

Puedes elegir esta experiencia simplemente porque deseas explorar tu sensualidad, reconectar con tu cuerpo, aprender a recibir, ampliar tu percepción corporal o descubrir qué sucede cuando el tacto y la atención trabajan en la misma dirección.

No buscamos que tu cuerpo llegue cuanto antes a algún lugar. Le damos espacio para descubrir todo lo que puede sentir durante el camino.

La hipnosis no busca desconectarte, sino ayudarte a estar más presente en tu cuerpo. La inducción es suave y durante toda la experiencia permaneces consciente, puedes comunicarte y mantienes plenamente tu capacidad de decisión.